Las dificultades en la visión repercuten directa y negativamente en los indicadores educativos de reprobación, deserción y eficiencia terminal, así como en la integración de los jóvenes a su entorno social y familiar. Además, la comunidad educativa y la sociedad en general, carece aún de una cultura de la vista que promueva su atención y cuidado.
Con base en una investigación realizada en 1997, que mostró que el 12.7 % de la población escolar en primarias y secundarias oficiales padecian problemas de agudeza visual, la SEP crea "Ver bien para aprender mejor", que es un programa nacional auspiciado por la Secretaría de Educación Pública que funciona bajo la modalidad de un fideicomiso privado, el cual se crea en 1998 a partir de la necesidad de atender a los escolares de educación básica que padecen alguna debilidad visual y que asisten a planteles públicos.
El programa "Ver bien para aprender mejor" es un programa social en donde la suma de esfuerzos de empresarios, ciudadanos, especialistas en optometría, docentes y padre de familia, permite orientar una política pública de salud visual escolar, apoyándose en la infraestructura gubernamental en beneficio de la sociedad.
A este respecto, debe destacarse en el desarrollo del programa la participación del magisterio, ya que la detección primaria de debilidad visuales se realiza en el salón de clase, y, sin la participación responsable y capacitada de los docentes, la tarea de atención de debilidad visuales a una matrícula de casi 23 millones de alumnos sería imposible. |